Razones para Viajar a Malasia


Tras varias ocasiones de visita y meses de estadía podemos decir que Malasia es uno de nuestros países favoritos. Tiene todo aquello que buscamos como viajeros, y cada vez que viajamos allí descubrimos algo nuevo que nos motiva a seguir haciéndolo. Estas son nuestras 5 razones para viajar (y amar) Malasia:

1- Ejemplo de convivencia y diversidad cultural.

Malasia es un país que debería convertirse en ejemplo para el resto del mundo. En este pequeño país conviven colectivos de culturas y religiones totalmente diferentes: Los de etnia malaya son mayoritariamente musulmanes; los de origen chino, casi un tercio de la población, son principalmente budistas y/o taoístas, y los de origen indio, otro de los grandes colectivos de este país, son predominantemente hinduistas. Estos tres colectivos, no pueden ser más diferentes: hablan diferentes lenguas, comen diferente, visten diferentes ropas, rezan a diferentes Dioses… sin embargo, todos ellos se sienten orgullosos de formar parte de este país tan diverso.


2- El país perfecto para iniciarse en Asia.

La complejidad poblacional de Malasia y su diversidad hacen que se convierta en lo que hemos llamado un país “degustación”, conoces culturas originarias de varios países del continente asiático y te abre nuevos horizontes. Además, Malasia es un país con un nivel de desarrollo considerable, por lo que puede ser una entrada suave y confortable al continente asiático.


3- Intensidad y variedad de atractivos.

Malasia es una fuente inagotable de atractivos para los viajeros. Además, atractivos muy diferentes entre sí: Preciosas ciudades coloniales como Melaka; Taman Negara, una de las pocas selvas primarias que quedan en la Tierra; la cosmopolita y moderna Kuala Lumpur; la fauna de los manglares y la costa en Cherating; el paraíso en las Islas Perhentian, con sus bellas playas y su rico fondo marino. Cameron Highland donde embelesarse con las verdes plantaciones de té y sus bosques húmedos.


4- La perla desconocida del sudeste asiático.

Para nosotros no hay color. Comparamos con Tailandia, el país vecino, atestado de turistas festivaleros alcoholizados… y Malasia es una auténtica perla. Un país casi desconocido y mucho menos explotado (a todos los niveles) y que, de momento, no se vende al tipo de turismo que llena las playas del sudeste asiático. Eso significa autenticidad y poder disfrutar de una experiencia más viajera que turística.


5- Interacción con la gente local.

En Malasia el inglés se usa como lengua franca entre las diferentes etnias, por lo que, si conoces esta lengua, puedes interactuar fácilmente con la gente local. Por otro lado, al tratarse de un país donde el turismo no está masificado, la gente aún siente curiosidad por los extranjeros, son amables y no te ven como un billete con piernas.




Chicago

Acostumbrados a oír hablar de grandes ciudades estadounidenses como Nueva York, Boston, Los Ángeles o San Francisco, a veces uno tiende a olvidarse de Chicago, una joya escondida a orillas del lago Michigan. Chicago es una mezcla apasionante de arquitectura, cultura y diversión.
El curioso origen del nombre de esta ciudad viene de los indios Potawatomis, que la bautizaron como “She-caw-gu”, que literalmente significa “cebolla salvaje”, una planta que crecía en abundancia por la zona y que se caracterizaba por un marcado mal olor.

 Pero sin duda, Chicago ha sabido sustituir ese desagradable olor por el de los tulipanes, que colorean las principales avenidas de la ciudad. Con el lago –que parece como el mar–, los distintos parques salpicados por la ciudad, el campus de los museos y los carriles bici, Chicago resulta una ciudad agradable para el peatón y el amante de la vida al aire libre. Su buen sistema de transporte también invita a poder recorrerse la ciudad de cabo a rabo sin necesidad de coche, algo a lo que no nos tienen muy acostumbrados las ciudades americanas.

Una de las atracciones turísticas más famosas de Chicago es el “loop”, que podría considerarse como la zona delimitada al N y al O por el río Chicago, el E por el Lago Michigan y al S por la Roosevelt Road. El loop recibe su nombre por el recorrido que realiza el tranvía elevado, que hace un bucle conectando sus estaciones con las del sistema de metro. Desde nuestro blog de viajes recomendamos recorrer tanto el loop como la Magnificient Mile tranquilamente a pie, disfrutando del ambiente de una de las zonas comerciales y de negocios más importantes de los Estados Unidos. Eso sí, al pasear cerca del tranvía elevado uno comprobará que el ambiente es bastante ruidoso y posiblemente preferirá pasear por las calles adyacentes.

Pero sin duda, una de las formas más sorprendentes de disfrutar de la magistral arquitectura de Chicago es haciéndolo desde el agua. En el Navy Pier hay numerosas agencias que por un precio muy asequible ofrecen un paseo en barco por el río. Además, el guía ameniza la visita con un sinfín de anécdotas, curiosidades y datos interesantes acerca de todos y cada uno de los edificios emblemáticos. Nunca olvidaré cómo al girar por cada curva del río nos sorprendíamos con nuevos edificios que surgían como de la nada… una experiencia muy recomendable.

Resulta también imprescindible visitar Millennium Park y su archiconocida “Cloud Gate”, más conocida como “The Bean”, posiblemente el monumento más impresionante de cuantos he visto en mi vida. Esta judía de acero inoxidable no deja indiferente a nadie. Sin querer proporcionar más detalles, lo único que puedo recomendar es ir a visitarla cámara en mano y dispuestos a sorprenderse con sus infinitos reflejos.
Los museos de Chicago merecen una mención especial. El Field Museum (Museo de Historia Natural) es uno de los más reputados del mundo en su ámbito. Uno puede conocer allí a Sue, el Tyrannosaurus Rex mejor conservado y más grande del mundo. El Museo de Ciencia e Industria y el Planetario también nos dejaron fascinados. El planetario, el acuario y el Field Museum están localizados en la misma área, denominada “Museum Campus”, un sitio agradable para pasear y disfrutar de buenas vistas de los rascacielos de Chicago.

Es obligatorio también subir a dos de los edificios más altos de la ciudad: la torre Willis (antiguamente conocidas como torre Sears), de 442 metros y 108 plantas es el rascacielos más alto de Chicago y ha sido el edificio más alto del mundo desde su construcción hasta 1998. Es posible subir a la planta 103 y contemplar una panorámica espectacular de la ciudad. Su suelo de cristal también permite una impresionante visualización directamente hacia abajo.  La torre John Hancock no es tan alta (344m y 100 plantas), pero su localización permite disfrutar de otras vistas tan o más espectaculares que las anteriores. Recomendamos subir a la Signature Room (en la planta 96) para disfrutar de una bebida contemplando el atardecer y observando como la ciudad se llena de luces.
Otra de las visitas obligadas en Chicago es el distrito de Oak Park, lugar de nacimiento de Frank Lloyd Wright, uno de los arquitectos más relevantes del s. XX, y autor de obras tan importantes como el Museo Guggenheim de Nueva York. En Oak Park se pueden visitar diversas casas diseñadas por él y es una excursión muy agradable. Oak Park es fácilmente accesible desde el centro de Chicago por metro.

Finalmente, mencionar que la oferta en cuento a entretenimiento también es elevada. Si uno es aficionado al deporte, está de enhorabuena en Chicago. Por precios relativamente asequibles podrá ir a ver en directo a los Chicago Bulls (baloncesto), a los Bears (fútbol americano), a los Blackhawcks (hockey sobre hielo) a los Cubs o a los White Sox (baseball) o a los Fire (fútbol). Dependiendo de la época del año, podrán encontrarse activos algunos de los deportes. Esta oferta de ocio se puede complementar con un gran abanico de teatros, musicales y otro tipo de espectáculos.






Nueva York



Viajar en grupo a Nueva York es una decisión muy grande. No es un viaje cualquiera y la idea de compartir tu sueño con un grupo de desconocidos puede resultar un poco abrumador. Si eres una persona extrovertida es una aventura fantástica, pero para otros que sean más reservados (no digo introvertidos porque me parece que esta palabra está cogiendo mala fama) la idea de convertir las vacaciones en una gran quedada social puede hacer que se echen para atrás. Por eso, y tras vivir la experiencia varias veces, quería escribir este post. Aquí sin mentiras ni exageraciones: la realidad de los pros y contras de viajar en grupo a Nueva York.


Los preparativos

Cualquier viaje comienza con los preparativos. Hay que organizar el vuelo y el alojamiento, luego las actividades, las entradas, hacer una lista de sitios que te gustaría visitar, dónde comer, etc.

Pros: En el caso del viaje en grupo todo esto está cubierto. Como agencia de viajes nosotros podemos gestionar los vuelos (o los puedes buscar por tu cuenta). Luego la planificación del viaje, el alojamiento y las actividades (incluso consejos para visitar cosas en el tiempo libre) corre de nuestras manos.

Contras: Si hay que poner alguna “contra” en este apartado podría ser que no tienes el “gusto” de organizarlo todo por tu cuenta. Si eres una persona a la que le chifla la idea de leer blogs, artículos e información de todo tipo antes de contratar un servicio, a lo mejor echas de menos esa labor como parte de la planificación del viaje. En este caso, es una cuestión de confiar ese trabajo en nosotros (una ex-neoyorquina y un español que visitamos la ciudad 2 o 3 veces al año, tenemos familia y amigos en la ciudad y llevamos 5 años especializados únicamente en este destino).
Ahora vamos a ir por partes. Los primeros pasos son el vuelo y el alojamiento. Aquí, como he mencionado, nosotros podemos gestionar los vuelos o si prefieres, los buscas por tu cuenta – en ambos casos el vuelo va a ser normal – no tendrás que “ir en grupo.” El alojamiento, también va a ser una experiencia de lo más normal ya que tendrás tu habitación o podrás compartirla.

Pros: Vamos a un hotel que trabaja codo con codo con nosotros desde hace años y donde ya hemos realizado viajes en grupo, el Roger Smith. Nos hacen precio especial para los viajes en grupo, el trato no podría ser mejor y hablan español perfectamente. De hecho, nuestro contacto es de Barcelona, así que para los que sois de Catalunya también podéis hablar en Catalán. ¿Qué más se puede pedir?

Contras: Quizás el problema en el caso del alojamiento (no digo el vuelo porque como he mencionado, se puede buscar el vuelo que mejor te convenga – no es parte de la experiencia “grupo”) sería que te gustara más otro tipo de hotel. Para gustos hay colores. Hemos elegido el hotel primero por experiencia propia – nos hemos alojado aquí como pareja antes de que existiera nuestra hija, con nuestra hija ya nacida y también como familia con mis padres en una suite con una niña de 1 año. Segundo lo basamos en los comentarios de la gente y el trato genial que siempre hemos tenido; nadie quiere estar incómodo en sus vacaciones y esperamos que estéis a gusto también.


Nueva York

Ya que estamos en Nueva York la gran preocupación de un viaje en grupo asoma la cabeza. ¿Tendré que pasar todo el tiempo en grupo? ¿Hay libertad? ¿Tendré tiempo para mí? ¿Es obligatorio participar en todo lo que viene en el itinerario? Son preguntas lógicas y legítimas.

Pros: El itinerario para el viaje es completamente flexible en cuanto a planes. Lo que quiero decir con eso es que si te gusta el plan, estás bienvenido. Si no te apetece o prefieres pasar el tiempo visitando otra cosa, estamos allí para ayudarte con los consejos y conocimiento de un local. ¿No quieres visitar el Top of the Rock? Sin problema – te proponemos otras ideas. Si necesitas ideas para comer o cenar, también las tenemos – sobretodo si hay necesidades especiales tipo sin gluten, vegetariano, etc.

Contras: Puede ser un problema sólo si no nos dices lo que buscas en el viaje. La idea de viajar en grupo es aprovechar la experiencia para hacerlo todo a medida y con nosotros como acompañantes – algo que no hacemos con los clientes que van por su cuenta. Aquí tienes la opción de ir con el grupo o a tu aire, pero nunca estamos más lejos que un paseo en taxi.



5 Lugares imprescindibles de Marrakech


Plaza de Jemaa el Fna: 

Mágica, misteriosa y mítica. Esta plaza es el punto de ebullición de la ciudad vieja, el corazón de la medina. Aquí encontraréis puestos para comer, encantadores de serpientes, vendedores, músicos y cuentacuentos. No os cansaréis de caminarla y de entrar y salir a ella por sus múltiples calles. Es muy recomendable subir a cualquiera de las terrazas que asoman a la plaza, a tomar un té y ver la vida discurrir. Ojo, son lugares más caros, pero merece la pena por el espectáculo de la calle. Esta plaza es Patrimonio Oral e Intagible de la Unesco. Consejo: Por favor, huid de la gente que se os acerque con animales, en especial con monos y serpientes. Primero porque os querrán cobrar y segundo porque el trato hacia estos seres vivos no es el mejor.



Mezquita y minarete de la Koutubia: 

Esta mezquita es del siglo XII y su famoso minarete tiene más de 70 metros de altura, con lo que se avista desde casi cualquier lugar de la ciudad. Es una de los iconos de Marrakech.



Zoco de la Medina-Souqs:

 Laberinto de callejuelas plagado de tiendas con todo aquello que os podáis imaginar, y lo que no podáis también. El deporte de moda en la zona es el regateo y suele estar divididas las zonas por oficios. Destaca la zona de los Curtidores(tenerías) donde trabajan las pieles y las tintan, así como las propias tiendas de pieles, donde podréis comprar bolsos, carteras y otros productos de bastante calidad y buen precio. También el zoco Smata o zoco de babuchas junto a la madrasa. Recomendación: Es imposible orientarse o no perderse en el zoco, así que no temáis porque es muy seguro y tratad de tomar algunas referencias, como la plaza de las especias o la plaza Jemaa el Fna para salir cuando queráis.


Madrasa Ben Youssef: 

Fue una escuela coránica durante cuatro siglos, la más grande de Marruecos con capacidad para 900 estudiantes, data del año 1565 y hoy en día es una visita bastante atractiva por lo bonito del edificio. La entrada cuesta 10 Dirhams.


Mezquita Moulay el Yazid: 

Esta mezquita se encuentra justo a lado de la entrada de las Tumbas Saddies. A pesar de ser menos conocida, es realmente bonita y de noche es espectacular, por lo bien iluminada que la tienen. Además justo en esta zona hay lugares muy chulos donde comer o tomar un té.




Marrakech


El día de invierno comenzaba en una Marrakech que amanecía perezosa y el sol se levantaba imponente sobre la ciudad imperial, reflejando su luz sobre las paredes rojizas de las pequeñas casas de la Medina, formando un juego de luces hipnótico.

Al fondo, sobre los tejados, saludaba la imponente cordillera del Atlas nevada, a mi derecha la bella mezquita Koutoubia y por delante una innumerable maraña de pequeños edificios en la Medina, formando un laberinto imposible de escrutar.

La noche anterior había sido bulliciosa y los mercaderes del viejo Marrakech bostezaban la mañana aletargados, y con mucha calma comenzaban a colocar sus productos en las pequeñas tiendas: pieles, bolsos, babuchas, plata, lámparas de mil colores y tamaños, especias que dan olor a las calles, comida y así una lista interminable de objetos.

En ese momento, desde los minaretes de las mezquitas que asomaban por encima de los tejados comenzaron a llamar a la oración, el almuecín entonó los versos del Adhan, en un idioma que, aunque para mi ininteligible, sonaba rítmico y poético.

Las mismas personas que previamente se movían con ritmo lento, comenzaron a acelerar su paso, para acudir a la mezquita más cercana y comenzar el día con sus oraciones.

Desde la terraza de aquella tetería en la Medina, observaba la rutina diaria de la bella ciudad de Marrakech, sus gentes, sus costumbres y sus tradiciones. Apuré el último trago de aquel rico té con menta, cerré los ojos y sentí como Marrakech me daba la bienvenida, más animada que nunca, mas bulliciosa y más bella.

Era el momento de perderse por la ciudad, por el zoco, escuchar a los vendedores y esquivar a los encantadores de serpientes, dejar que la corriente me llevara. El Viaje No Termina estaba preparado para descubrir todos los rincones de esta ciudad que aquí os presento: Bienvenidos a Marrakech!!

La África más Europea, Marruecos dista mucho de sus vecinos de continente y es un país con un nivel de vida medio, en especial Marrakech, bastante avanzado economicamente y socialmente, y totalmente seguro, no existe ningún peligro y la seguridad es máxima.

Se podría dividir a Marrakech en dos zonas muy diferenciadas, la que se ubica dentro de la muralla, la medina o zona antigua, de zocos, plazas y comercio y la zona nueva, de estilo francés y moderno que se ubica fuera de la muralla.

La población marroquí es comerciante por naturaleza y uno de los deportes nacionales es el regateo. No tengáis miedo a negociar, regatear y preguntar por cualquier producto que os interese, son duros negociadores, pero muy buena gente, y aunque no se llegue a un acuerdo, casi siempre habrá una sonrisa.






Viaje a Londres

Cuándo viajar

Aunque tal y como pasa en muchas ciudades europeas, podríamos decir que cualquier momento es bueno para hacer una escapada a Londres, hay ciertos matices importantes que deberías tener en cuenta si quieres disfrutar al máximo de la ciudad.
  • Temporada alta: Comprendida entre los meses de junio y mediados de septiembre, estos son los meses en los que viajan más turísticas a Londres, los precios son más altos, pero también el clima suele ser más bueno, incluyendo días más cálidos y con menos precipitaciones.
    Otra época que se incluye en la temporada alta es el periodo de la Navidad, momento en el que la ciudad se engalana de luces y árboles para vivir estos días de la manera más mágica.
  • Temporada media: La primavera y el otoño son momentos en los que las lluvias y los cielos grises suelen estar más presentes, aunque también hay menos turistas y los precios suelen ser más ajustados. Si no te importa conocer la ciudad con cierto riesgo de precipitaciones, sin lugar a dudas, viajar a Londres en esta época es un acierto.
  • Temporada baja: Los meses que comprende el invierno, son los más duros para visitar Londres. Con bajas temperaturas, precipitaciones habituales e incluso nieve, enero y febrero serían los meses menos recomendables para hacer un viaje a Londres.

Alojamiento en Londres

¿Dónde dormir en Londres? Sin duda, esta es una de las preguntas que más nos hacéis y que también, más cuesta responder. Con cientos de opciones, en muchas ocasiones el precio del alojamiento es una de las variables que más pesan en el momento de escoger el alojamiento en Londres.
En nuestro caso, al haber viajado varias veces, tenemos experiencia en diferentes zonas y al final, creemos que tu elección debe depender en gran manera de tus gustos y necesidades.

Alojamiento en Oxford Street y alrededores. Soho

Probablemente esta es la zona más demandada por los viajeros para alojarse en Londres, pero también una de las más caras. Conocida por ser prácticamente el centro de la ciudad, aquí estarás cerca de la mayoría de atracciones turísticas y también tendrás una amplia oferta gastronómica y de ocio.
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Alojamiento en Westminster. Alrededores de Victoria Station

Según nuestra experiencia, esta zona es una de las mejores zonas de Londres para alojarte, debido a su buena comunicación con transporte público y por estar bastante cerca de muchos puntos turísticos de la ciudad.
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Alojamiento en Chelsea

Aunque es una de las zonas más demandadas para alojarte en un viaje a Londres, para nosotros no es la más adecuada, ya que a nuestro parecer tiene un ambiente bastante marcado de zona residencial.
Pese a eso, como te comentamos, es uno de los más buscados por los viajeros y por lo tanto, también es uno de los más caros.
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Alojamiento en Paddington y Bayswater

Estas dos zonas son menos contempladas por los viajeros que llegan a la ciudad buscando zonas más céntricas y debido a su buena comunicación con el metro, sobre todo por la estación de Paddington, además de estar a pocos pasos de muchas de las atracciones turísticas, se ha convertido para nosotros, en una de las mejores zonas de hoteles de Londres.
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Alojamiento en Notting Hill

Conocida por ser una de las zonas de Londres más codiciadas a la vez que fotografiadas, Notting Hill es el lugar idóneo para muchos de los viajeros que buscan en un alojamiento en Londres con encanto, buena ubicación y en un entorno con ambiente.
Además cuenta con estaciones de metro perfectas para conectar con cualquier lugar de la ciudad.
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En nuestro caso, en el último viaje a Londres, en el que estaremos prácticamente un mes en la ciudad, hemos alquilado un apartamento con AirBnb, en esta zona de la ciudad, muy cerca del metro, a una calle de Hyde Park y rodeado de restaurantes recomendados.
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Alojamiento en la City de Londres

Aunque es una zona muy demandada en los viajes de negocios, para nosotros esta no es una opción demasiado acertada sobre todo si vas a hacer una escapada a Londres pocos días, ya que es la más alejada de las zonas más turísticas.
Aquí los alojamientos suelen ser más económicos, pero el tiempo que deberás emplear en llegar al centro, posiblemente no te compense.
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Alojamiento en Bloomsbury

Pese a ser de las zonas más céntricas de la ciudad, nosotros nunca nos hemos alojado aquí. Independientemente a esto, por lo que hemos leído y podido ver, es un de las mejores opciones de alojamiento en Londres, sobre todo si vas a viajar pocos días.
Además está a dos pasos de las atracciones más turísticas y más céntricas, por lo que creemos que es una apuesta segura.



Que ver y hacer en Jodhpur, la ciudad azul del Rajastán


Dejados atrás los irreales días de Jaipur nos montamos de nuevo a un tren dirección a nuestro siguiente destino: Jodhpur, la ciudad azul del Rajastán. En este post te vamos a contar todo lo que hay que ver y hacer en Jodhpur, las visitas imprescindibles y algunos consejos prácticos.

No hay que ser un genio para entender el porqué de su apodo: la mayoría de casitas están teñidas de color pitufo. Que aquí, con el permiso de Gargamel, se llama azul brahmán, pues de este color se pintaban las casas donde vivían estos sacerdotes hindúes, aunque luego, toda la peña se apuntó a la moda! Nos habían dicho que Jodhpur no tiene encanto, pero nosotros discrepamos: hay muchas cosas que ver y hacer en Jodhpur y hasta ahora nos pareció la ciudad india más agradable.

Consejo: nada mejor para conocer Jodhpur que hacer un tour de mano de locales . Este es gratis (aunque siempre es bueno dejar una propina).

Y es que perderte por sus callejuelas tortuosas, sacar fotos a cada rincón, encontrarte con una chiringuito que solo prepara tortillas de mil maneras diferentes, pasear por el bazar entre vendedores de fruta, tijeras, pastelitos (que por cierto están de muerte), esquivar vacas, burros y cabras, explorar callejones remotos, saludar con un “namaste” a las viejecitas que nos espían desde sus casas, disfrutar de la arquitectura mogola que tanto nos recuerda a Marruecos… Nos ha alegrado el día: al final basta poco para ser felices!



Mehrangarh Fort



Si vienes a Jodhpur, no es solo por el color de sus casas o la amabilidad de su gente… Hay algo que no pasa inadvertido: el Mehrangarh, el fuerte que se alza 120 metros sobre la ciudad. La verdad es que nos dejó sin aliento, y no solo por la cuesta que hay subir: el fuerte es inmenso y lleno de detalles, además brinda unas vistas maravillosas de la ciudad.

Es un antiguo palacio de la familia real de esta ciudad, construido hace más de 500 años sobre una enorme elevación de piedra que vigila la ciudad desde lo alto. Tras la independencia de India sobre el dominio británico, los Maharajas ya no tienen poder político en los que históricamente han sido sus territorios, pero conservan propiedades como este fuerte, uno de los mejores de Rajastán sin duda.

La entrada cuesta 600 rupias, bien gastadas. Buena parte de este dinero se reinvierte en la conservación y mejora del fuerte, y pronto te darás cuenta que está súper bien cuidado. Incluso hay un ascensor que te lleva a la parte alta (50 rupias)! Dentro hay bastantes salas, donde se exponen un sinfín de objetos que usaban los Maharajas y sus esposas, como sillas de montar elefantes, armas, trajes, cuadros de miniaturas que son un verdadero tesoro…

Aunque el gran tesoro sin duda es la “sala del placer”, vamos, donde el Maharaja se divertía con sus muchas mujeres. La decoración en oro y los detallitos de las paredes y el techo son una pasada! Por cierto, en la entrada se puede solicitar una audioguía incluida en el precio (también en español) bastante completa e interesante.




Donde alojarse en Salamanca


Encontrar un buen lugar dónde alojarse en Salamanca es relativamente fácil ya que la ciudad es relativamente pequeña y sus atractivos turísticos están bastante cerca unos de otros. Aunque la mayoría de viajeros vienen en una excursión de un día, nosotros te recomendamos siempre que puedas, quedarte mínimo una noche en la ciudad, para poder disfrutarla con tranquilidad y aprovechar este post para buscar el mejor lugar dónde dormir en Salamanca.

Basándonos en nuestras visitas a la ciudad, de las que hemos escrito varios post incluido el de los 10 lugares que visitar en Salamanca imprescindibles, te dejamos una selección de lugares dónde alojarse en Salamanca y los mejores barrios y hoteles. ¡Empezamos!

 Barrios dónde alojarse en Salamanca

Patrimonio de la Humanidad, Salamanca es una de las ciudades más visitadas de España además de una de las ciudades más famosas del país gracias a los miles de estudiantes que la habitan durante todo el año, tanto por su universidad como sus cursos veraniegos para extranjeros.
Aunque hay muchas zonas donde alojarse en Salamanca, si tu viaje es de pocos días, te recomendamos optar por una zona céntrica que te permita estar cerca de los principales atractivos y así aprovechar al máximo el tiempo en la ciudad.

El Centro histórico, el mejor lugar donde alojarse en Salamanca
Conocido también como Ciudad Vieja, el centro histórico es sin lugar a dudas el mejor lugar donde dormir en Salamanca en el que te sentirás como en casa mientras paseas por sus calles para las que parece haberse parado el tiempo.
Aquí se ubican la mayoría de atractivos turísticos, como la Casa de las Conchas, la Universidad o la impresionante Plaza Mayor y es además la zona que cuenta con mayor oferta de restauración, algo que también la convierte en la mejor opción donde alojarse en Salamanca.
El precio del alojamiento en el Centro suele ser de 30-50 euros por noche.


Hoteles recomendados en el centro histórico de Salamanca

Te dejamos las opciones más recomendables que hemos encontrado para alojarte en el centro histórico de Salamanca, teniendo en cuenta la relación calidad/precio:

Sercotel Las Torres
Hostal Barcelona
Hotel Condal
Hotel Soho Central


La estación de tren, la zona más práctica donde dormir en Salamanca
Si tu escapada a Salamanca está dentro de una ruta por Castilla y León o simplemente quieres hacer más escapadas por la zona, buscar hotel cerca de la estación de tren es la mejor opción donde alojarse en Salamanca ya que desde aquí podrás desplazarte en poco tiempo a Madrid, Valladolid o Ávila.
Además está a solo 15 minutos de la Plaza Mayor, un trayecto que si no quieres hacer andando, puedes cubrir perfectamente en transporte público o incluso taxi.
El precio del alojamiento en la zona de la estación de tren suele ser de 30 euros por noche.





Consejos para buscar alojamiento barato en Salamanca


Aunque podemos decir que los hoteles en Salamanca suelen ser bastante económicos, incluidos los más céntricos, queremos dejarte una selección de consejos y recomendaciones para que tu elección sea lo más fácil y cómoda posible.
Siempre que puedas y aunque la ciudad no es demasiado grande, la zona más recomendable donde alojarse en Salamanca es la Ciudad Vieja o centro histórico.
Si tu viaje es en temporada alta o durante alguna festividad, si quieres encontrar buenos precios, es importante reservar con tiempo.
Otra de las opciones para alojarse en Barcelona es reservar un apartamento de AirBnb tal y como hicimos nosotros la segunda vez que visitamos la ciudad. Te dejamos este enlace desde el que puedes conseguir un descuento de hasta 34 euros en tu reserva.
Recuerda que para no pagar comisiones y tener siempre el cambio actual te recomendamos utilizar la tarjeta N26 para pagar y las tarjetas Bnext y Revolut para sacar dinero en los cajeros. Son las que nosotros utilizamos, son gratuitas y te supondrán un gran ahorro.


Colombia


Este viaje a Colombia nos permitirá acercarnos uno de los países que más ganas teníamos de conocer y poder vivir por fin el que dicen, es uno de los lugares más fascinantes del mundo.
Ubicado en la zona noroccidental de América del Sur, la República de Colombia es una república que consta de 32 departamentos y el Distrito capital de Bogotá, que es la sede del gobierno.
Como curiosidad podemos decir que además este viaje a Colombia nos llevará al único país de América del Sur que tiene costas tanto en el océano Pacífico como al Atlántico, que bañan las costas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Con una población de casi 50 millones de habitantes, Colombia es el 28 país más poblado del mundo y el segundo con más hispanohablantes, algo que lo sitúa únicamente por detrás de México.
on una increíble variedad de paisajes, ciudades repletas de historia, cultura, gentes acogedoras y una gastronomía que estamos seguros nos apasionará, este viaje a Colombia nos llevará prácticamente a recorrer todos sus lugares más turísticos pese que aunque sabemos que con solo 46 días no podremos abarcar ni muchísimo menos todo el país, sí que intentaremos visitar sus lugares más conocidos, para así poder explicar en el blog todos los detalles para viajar a Colombia.

Hay que tener en cuenta que Colombia es un país muy grande, con una superficie de 1141748km², algo que lo sitúa como el vigesimosexto país más grande del mundo y el séptimo más grande de América, algo que hace que el clima depende mucho de la zona y no podamos determinar exactamente cuál es la mejor temporada para hacer un viaje a Colombia, aunque sí que podemos hacer la siguiente clasificación:

  •         Temporada alta (de diciembre a febrero): estos son los meses más turísticos del país debido a la buena climatología en su mayor parte, exceptuando la zona del Amazonas. Es también la mejor época para viajar a San Andrés y Providencia.
  •         Temporada media (de marzo a septiembre): esta también es una época perfecta para hacer un viaje a Colombia, sobre todo si quieres ver ballenas en la costa del Pacífico (de julio a octubre) o disfrutar de Cartagena de Indias en su máximo esplendor. Pese a esto no podemos olvidar que abril y mayo es época de lluvias en Bogotá, Medellín, Cali y Cartagena de Indias.
  •         Temporada baja (de octubre a noviembre): durante estos meses suele llover en Cartagena de Indias y muchas zonas andinas quedan inundadas. Sin embargo es la mejor época para visitar el Amazonas debido al bajo nivel del agua.


Respecto al transporte, en este viaje nosotros hemos optado por utilizar transporte público, transporte privado y coche de alquiler, dependiendo de la zona, tanto por un tema de libertad total de horarios y movimientos, como por seguridad, ya que cada zona de este país, tiene unas características distintas.
El post Ruta por Colombia por libre explicamos con todos los detalles los lugares que visitaremos en este viaje a Colombia y cómo nos desplazaremos entre ellos y en este mismo post podrás encontrar un artículo de cada uno de los días con todos los lugares que visitamos, recomendaciones, consejos…etc.


Algo también muy importante a tener en cuenta es la seguridad en Colombia, una debate que surge inmediatamente cuando planeas hacer un viaje a Colombia y sobre todo, lo comentas con familiares y amigos. Después de leer mucho sobre el tema y hablar con amigos que ya han hecho este viaje, volvimos a entender que habíamos vuelto a anteponer nuestros propios miedos a la realidad, tal y como ya hicimos en el viaje a Guatemala y Honduras o el viaje a México, países en los que nos robaron: pero el corazón.

En Colombia, como en cualquier otro país, hay que viajar con sentido común sin «dar papaya«, como dicen ellos, pero esto no significa que actualmente hacer un viaje a Colombia sea sinónimo de tener problemas o asegurarte un billete a una sorpresa desagradable. La gente suele ser muy rápida juzgando y muy lenta reflexionando o rectificando. ¿Pero sabes lo más increíble de esto? Ninguna de esas personas que nos trataron de locos por hacer este viaje a Colombia, habían estado. Creemos que este detalle ya dice todo. Así que, ¡allá vamos!.